Causas y Síntomas

Como hemos visto, las hemorroides son una dilatación e inflamación de las venas de la zona del ano y la última porción del recto. Esta inflamación se debe, en última instancia, a dos factores:

  • La debilidad de los vasos sanguíneos. Las venas deben tener cierto tono que favorezca el retorno de la sangre venosa, de lo contrario pueden tener tendencia a dilatarse y enlentecer el tránsito sanguíneo, pudiéndose formar trombos tal como sucede con las varices de las extremidades inferiores. La falta de tono venoso que sucede en algunas circunstancias, por ejemplo, debido a la edad, dificulta el retorno venoso y propicia la aparición de hemorroides o almorranas.
  • El aumento de la presión en el esfínter anal. Por otro lado, la presión continuada sobre las venas de la zona anal y rectal también dificultan el retorno venoso, independientemente de si la vena tiene un tono adecuado.

Pero, ¿en qué circunstancias aparecen estos factores? Las más habituales son:

  • Estreñimiento, ya que el esfuerzo al defecar, la retención de heces en el recto y unas heces demasiado duras provocan presión y un exceso de fricción en las venas hemorroidales. Las causas del estreñimiento pueden ser diversas, pero las más habituales son una dieta baja en fibra, el estrés, la falta de actividad física o la ausencia de hábito a la hora de ir al baño.
  • Pasar demasiado tiempo sentado en el inodoro.
  • La obesidad, ya que el peso de más aumenta la presión sobre la zona rectal.
  • El embarazo, a causa del aumento de peso y de la presión que ejerce el feto sobre las venas de la zona, dificultando el retorno venoso.
  • Las relaciones sexuales anales.
  • El trabajo con peso excesivo al incrementar la presión abdominal, lo que incluye las causas laborales y algunos deportes, como la halterofilia.
  • La edad avanzada, a causa de la pérdida progresiva de tono de las venas.
  • Factores genéticos que puedan producir debilidad venosa.

Los síntomas de las hemorroides pueden variar según la persona, la localización de la hemorroide o almorrana y la gravedad. En general, los síntomas más habituales son:

  • Molestias que pueden llegar a mostrarse como dolor, especialmente tras ir al baño.
  • Escozor e inflamación.
  • Picor.
  • Sangrado de color rojo brillante, en forma de gotas o en el papel higiénico.

Además, las hemorroides externas pueden notarse como un bulto palpable en la zona anal, así como las hemorroides internas que han protruido fuera del ano.