Hemorroides Internas

Las hemorroides es un problema habitual, aunque no grave, que dificulta la vida de las personas que las sufren. Algunos de los síntomas no son evidentes, como en el caso de las hemorroides internas, pero reconocerlos y poner remedio cuanto antes puede evitar que progresen hacía estadios más complejos.

¿Qué son las hemorroides internas?

Las hemorroides internas son las venas inflamadas en el último tramo del recto, es decir, en la zona interior del ano. Habitualmente no suelen apreciarse a simple vista, ni se notan al tacto externo, a no ser que se hayan desarrollado tanto que sobresalgan del ano (prolapso).

Las hemorroides internas producen síntomas menos dolorosos (excepto en caso de prolapso) que las hemorroides externas, pero su tratamiento es mucho más complejo y pueden llegar a requerir cirugía.

Cómo saber si tienes hemorroides internas. Identifica los Síntomas

Al no notarse a la palpación, los síntomas de las hemorroides internas no son obvios y pueden ser confundidos con otras dolencias. Por ello, el diagnóstico debe ser realizado por un médico mediante análisis rectal digital (ARD) o usando un proctoscopio, que es un tubo hueco provisto de luz.
Para poder consultar cuanto antes a un especialista, es importante prestar atención a cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Sangrado durante la defecación es el síntoma más común. Es un sangrado poco abundante, apenas unas gotas de color rojo brillante que manchan el papel higiénico o el inodoro.
  • Prurito anal o ardor, como consecuencia de la irritación de la mucosa.
  • Prolapso hemorroidal es cuando la hemorroide sale a través del canal anal provocando dolor e irritación.
  • Tenesmo rectal o sensación de intestinos llenos después de la defecación.

Cómo tratar las hemorroides internas

De manera general, para aliviar los síntomas de las hemorroides pueden emplearse diferentes procedimientos:

  • Cambios en la dieta: aumentar el consumo de fibra y mantenerse hidratado, lo que mejora el tránsito intestinal y evita el estreñimiento. Además, la práctica regular de ejercicio físico y evitar esfuerzos excesivos ayuda a reducir la presión y fortalecer los músculos de la zona pélvica.
  • Entre las opciones farmacológicas se encuentra el uso de pomadas tópicas, como Anso pomada rectal
  • En caso de dolor intenso, el uso de analgésicos y antiinflamatorios pueden ser de gran utilidad. Consulta con tu médico o farmacéutico sobre esta opción.

Por otro lado, el tratamiento de las hemorroides internas dependerá del estadio en el que se encuentren. Según su severidad las hemorroides internas se clasifican en cuatro grados de progresión:

  • Grado I No hay prolapso, es decir, la hemorroide no sale a través del ano.
  • Grado II Existe prolapso al defecar, pero se reduce por sí solo.
  • Grado III El prolapso aparece al defecar (e incluso en otras ocasiones) y hay que reducirla de manera manual.
  • Grado IV El prolapso es continuo y no es posible la reducción manual.

Para tratar las hemorroides en grado I y II las soluciones utilizadas son los baños de asiento y las pomadas hemorroidales. Mientras que para los grados III y IV se recomienda el uso de tratamientos quirúrgicos.

Tratamiento quirúrgico de las hemorroides

Entre las personas que sufren de hemorroides internas, se calcula que el 15% recurrirá al uso de cirugía. Actualmente, existen tres tipos de procedimientos quirúrgicos no convencionales y mínimamente invasivos, que se realizan en entorno ambulatorio:

    • Ligadura con banda elástica. En este procedimiento se coloca una banda en la base de la hemorroide, de manera que deja de tener suministro de sangre para que se encoja y finalmente se desprenda.
    • Fotocoagulación infrarroja. Se irradia la hemorroide para que se endurezca y se seque.
    • Escleroterapia. Procedimiento donde se inyecta una sustancia en la hemorroide que provoca su oclusión.
    • Hemorroidectomía. Extirpación de las hemorroides. Se trata de un procedimiento más complejo que solo se realiza en hemorroides internas graves. Es una solución radical, pero eficaz y, habitualmente, definitiva.

En los casos más complejo, se puede recurrir a la cirugía convencional para la eliminación definitiva de las hemorroides.
Recuerda, si tienes hemorroides dolorosas o con sangrado constante es importante que consultes a un especialista, para que realice un examen y recomiende el mejor tratamiento.