Usar una crema o pomada para las hemorroides es esencial para lograr un alivio eficaz y rápido. En el mercado existen distintos remedios para las hemorroides, pero, ¿en qué debemos fijarnos para escoger uno? O, dicho de otro modo: ¿Cuál es la mejor pomada para hemorroides?
¿Qué tipo de cremas para hemorroides existen?
Coloquialmente hablamos de cremas para hemorroides para referirnos a los medicamentos tópicos antihemorroidales que se presentan en forma de pomada.
La pomada es la forma farmacéutica (o “galénica”) que mejor favorece que los principios activos penetren a través de la mucosa, por eso los medicamentos tópicos para hemorroides suelen tener esta presentación (en lugar de crema u otras formas).
Algunos ejemplos de tipos de pomada para hemorroides serían:
Anestésicas
Cuando uno de los principios activos de la pomada contiene un anestésico tópico, como la lidocaína. Este principio activo alivia tanto el dolor como el picor en las hemorroides.
Con corticoides
Los corticoides son medicamentos antiinflamatorios. Aplicados de forma tópica en las hemorroides, reducen la inflamación y ayudan a combatir el dolor y escozor asociado a esta inflamación.
Con antitrombóticos
Las pomadas antihemorroidales pueden llevar también algún principio activo anticoagulante para prevenir la formación de trombos (coágulos) en las venas afectadas. Las hemorroides trombosadas son muy dolorosas.
Qué pomada para las hemorroides es mejor según tus síntomas
A continuación, te explicamos los 3 síntomas principales de las hemorroides y cómo una buena pomada antihemorroidal puede actuar en ellas.
- Inflamación. Ocurre por la irritación de la vena hemorroidal. La inflamación provoca agrandamiento y protrusión de la vena hemorroidal. En ocasiones, la inflamación puede verse agravada por la formación de un pequeño coágulo en el interior de la vena. Para reducir la inflamación, una buena pomada para las hemorroides debe incluir un medicamento tópico antiinflamatorio (como un corticoide), así como un agente anticoagulante que ayude a prevenir la formación de trombos.
- El picor es consecuencia de la irritación de la mucosa hemorroidal y también de la inflamación. Para aliviar el picor, pueden ayudar tanto los principios activos antiinflamatorios como los anestésicos tópicos presentes en la pomada antihemorroidal.
- Dolor y escozor. Tanto el dolor como el escozor se deben a la inflamación e irritación de la vena hemorroidal. Además, la formación de pequeños coágulos en el interior de las venas hemorroidales también aumenta el dolor. Estos síntomas pueden aliviarse mediante la aplicación de anestésicos tópicos como la lidocaína, antiinflamatorios que ayuden a reducir la inflamación y anticoagulantes que reduzcan el riesgo de formación de trombos.
Hemorroides con dolor y picor: ¿Qué pomada es mejor?
La inflamación es la principal causa del dolor y picor, por lo que su tratamiento es fundamental para conseguir el alivio de las hemorroides, para reducir su duración y también para evitar que aparezcan las temidas hemorroides trombosadas.
Por tanto, la mejor pomada para las hemorroides sin duda debe contener un agente antiinflamatorio de tipo corticoide, que actúe localmente para reducir las inflamaciones y las molestias que ocasionan. Además, si la pomada incluye un anestésico tópico y un agente anticoagulante, resultará aún más eficaz, al tratar las diferentes causas del dolor y picor. La combinación de estas tres acciones en un producto podría ser la mejor pomada para las hemorroides con estos síntomas.
Hemorroides inflamadas: ¿Cómo desinflamarlas?
El dolor y el escozor de las hemorroides se debe a la inflamación de la vena y los tejidos que la rodean. Por eso, reducir la inflamación de las hemorroides es una prioridad en su tratamiento sintomático.
Para aliviar la inflamación de las hemorroides, se debe aplicar una pomada indicada con un principio activo antiinflamatorio o descongestionante. Por ejemplo, un corticoide tópico ayudará a reducir la inflamación y encoger la hemorroide.
Además, podemos ayudar a la acción de la pomada realizando baños de asiento después de defecar y antes de aplicar la pomada.
Hemorroides trombosadas: manejo y alivio
La complicación más habitual de las hemorroides es la aparición de trombos, es decir, coágulos de sangre en el interior de las venas hemorroidales, que causan dolor intenso y prolongado. Esto se debe a la presión y la inflamación de la vena hemorroidal, que hace que se ralentice el paso de la sangre a través de ella hasta tal punto que se forma un coágulo.
La mejor pomada para hemorroides debe ofrecer también una acción antitrombótica mediante un anticoagulante de acción tópica que impida que esto ocurra, y que favorezca la disolución de los pequeños coágulos de sangre que ya se hayan formado.
En resumen, la pomada más eficaz en el alivio y cuidado de las hemorroides es aquella que combina las 3 acciones que proporcionan efecto anestésico, antiinflamatorio y antitrombótico.
Cómo aplicar la pomada para hemorroides de forma eficaz
Anso pomada antihemorroidal puede aplicarse de dos maneras, según la extensión de las molestias: en la zona exterior del ano o en el interior del recto.
Paso 1: Higiene
Siempre antes de la aplicación se deben lavar bien las manos para evitar transmitir posibles patógenos a la zona lesionada. A continuación, lavaremos también la zona anal con agua templada y un jabón suave y neutro (por ejemplo, un gel para la zona íntima sería lo más adecuado). Después, se debe secar con una toalla o paño limpios y secos, sin frotar, solo dando unos toques.
Paso 2: Preparación de la pomada
A continuación, se abrirá el tubo de pomada para aplicar. En caso de querer realizar aplicación interna (en el interior del recto, a través del ano), se debe enroscar el aplicador proporcionado en el envase. En caso de dudas, consulta las instrucciones que encontrarás en la caja del producto.
Paso 3: Aplicación externa
Si solo deseas aliviar el picor e irritación de una hemorroide externa, puedes aplicar la pomada antihemorroidal solo en la región anal externa. Para ello, pon una pequeña cantidad de pomada en el dedo índice (aproximadamente el volumen de una avellana) y extiéndelo por la lesión. Utiliza la punta del dedo para vencer ligeramente la resistencia del esfínter y poder aplicar en toda la zona afectada.
Paso 4: Aplicación interna
Para aplicar la pomada en el interior del recto, utiliza el aplicador que habrás enroscado anteriormente. Aprieta hasta que salga una pequeña cantidad de pomada, que deberás utilizar para lubricar la punta del aplicador y facilitar así la inserción en el ano.
Una vez se ha insertado el aplicador en el interior del ano, debes ejercer una ligera presión sobre el tubo para extraer una pequeña cantidad de pomada.
Paso 5: Higiene
Por último, lava el aplicador con agua caliente para eliminar cualquier resto y finalmente lávate las manos con agua y jabón.
Con un tratamiento adecuado y las medidas de higiene, ejercicios y dieta de las que también te hablamos en este blog, los síntomas más molestos de las hemorroides no deberían durar más de 7 días. Si este tiempo se alarga, no dudes en consultar con tu médico.