Llevo 3 meses con hemorroides: qué hacer y cómo aliviarlas

Última actualización realizada en 09/10/2025 por Antonio Mimoso López

Antonio Mimoso López - Médico esp. Medicina Familiar y Comunitaria - Nº colegiado 54436

Me apasionan las ciencias, en especial las ciencias de la salud. Este es el motivo por el cual hice mi camino formativo primero cursando Enfermería y posteriormente Medicina.

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Vivir con hemorroides durante semanas, y más aún durante meses, puede resultar desesperante. No solo se trata de un dolor físico constante, sino de una molestia que se convierte en compañera diaria: al sentarse en la oficina, al dormir por la noche o al acudir al baño. Aunque en muchos casos las hemorroides desaparecen en pocos días con cuidados básicos, hay personas que siguen con síntomas durante varias semanas o incluso meses.

Esta situación afecta de forma significativa a la calidad de vida, tanto física como emocional. La incomodidad, el dolor o el sangrado repetido generan ansiedad y, en algunos casos, vergüenza a la hora de consultar con un especialista.

Si te estás preguntando qué puedes hacer si llevas 3 meses con hemorroides, en este artículo encontrarás una guía práctica para entender por qué las hemorroides pueden durar tanto tiempo, qué medidas puedes aplicar en casa, cuándo usar tratamientos tópicos como ANSO y en qué momento conviene consultar a un médico especialista.

¿Por qué las hemorroides pueden durar meses?

Las hemorroides son dilataciones de las venas del canal anal, que en ocasiones pueden inflamarse y causar dolor y otras molestias. Suelen aparecer cuando hay un aumento de presión en la zona, ya sea por estreñimiento, embarazo, obesidad, sedentarismo o esfuerzos repetidos al evacuar. Normalmente, los síntomas tienden a mejorar en pocos días o semanas si se adoptan hábitos saludables y se usan tratamientos locales.

En general, un episodio agudo de hemorroides no debería prolongarse más allá de unos pocos días. Cuando los síntomas persisten durante meses, es una señal de que puede haber factores mantenidos que dificultan la recuperación y que es necesario consultar con un profesional de la salud.

Entre las causas más frecuentes de hemorroides crónicas se encuentran:

  • Estreñimiento crónico y esfuerzo excesivo al evacuar.
  • Permanecer demasiado tiempo sentado (trabajo en oficina, conducción prolongada…).
  • Dieta pobre en fibra y líquidos.
  • Embarazo y postparto, debido a cambios hormonales y presión abdominal.
  • Obesidad.

Todos estos factores generan presión constante sobre las venas anales, lo que perpetúa la inflamación y prolonga la duración de las hemorroides más de lo esperado.

Señales que debes observar si llevas 3 meses con hemorroides

Si llevas tanto tiempo con hemorroides, existen signos que no debes pasar por alto, ya que podrían indicar complicaciones o patologías asociadas:

  • Sangrado abundante o frecuente: si aparece sangre más allá de unas gotas en el papel higiénico, puede ser señal de otra enfermedad como fisuras o incluso pólipos.
  • Dolor incapacitante: cuando el dolor es tan intenso que impide trabajar, caminar o sentarse, es necesario buscar ayuda profesional.
  • Bultos que cambian de tamaño o aspecto: pueden corresponder a una trombosis hemorroidal, pero siempre hay que buscar un diagnóstico adecuado.
  • Fiebre o supuración: podrían señalar una infección que requiere atención inmediata.

Ante cualquiera de estos síntomas, lo recomendable es acudir al médico cuanto antes para una valoración.

Medidas a aplicar para aliviar las hemorroides

Aunque el problema lleve meses, aún es posible encontrar alivio con rutinas constantes y adecuadas. Estos cuidados se dividen en tres grandes grupos:

Higiene y cuidado local para las hemorroides

La higiene es clave para calmar la inflamación y evitar complicaciones. Algunas recomendaciones útiles son:

  • Baños de asiento con agua tibia (10–15 minutos): especialmente tras defecar. Puedes añadir hierbas como manzanilla o melisa, o sales de Epsom para potenciar el efecto calmante. Repetir 2–3 veces al día ayuda a reducir la hinchazón y mejora la circulación.
  • Compresas frías: aplicadas en la zona unos minutos, disminuyen la inflamación y ofrecen un alivio inmediato.
  • Evitar papel higiénico seco y áspero: es mejor limpiar con agua, esponjas de fibras naturales o toallitas sin alcohol ni perfumes, que no irriten la zona. Las toallitas Ansollitas están especialmente fabricadas para el cuidado higiénico de las hemorroides, limpian suavemente, refrescan y reducen la irritación, ayudando a mantener la zona en mejores condiciones.

Tratamientos tópicos y antiinflamatorios para las hemorroides

Los tratamientos locales pueden ser un gran aliado en hemorroides prolongadas, ya que permiten controlar los síntomas más molestos y facilitar la curación.

La pomada antihemorroidal Anso permite reducir el dolor gracias a su anestésico tópico (lidocaína), reducir el escozor y aliviar la inflamación gracias a la triamcinolona acetónido (antiinflamatorio local) y, también, reducir el riesgo de formación de trombos por su composición con anticoagulante tópico (pentosano polisulfato sódico). Se aplica directamente sobre las hemorroides externamente, o bien internamente con una cánula si las hemorroides se encuentran en el interior del canal anal.

Regular el tránsito intestinal

El estreñimiento es el principal enemigo de las hemorroides. Para combatirlo:

  • Aumenta la ingesta de fibra a través de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
  • Mantén una buena hidratación, bebiendo entre 1,5 y 2 litros de agua diarios.
  • Incluye alimentos con prebióticos y probióticos para favorecer la flora intestinal (yogur, kéfir, chucrut).
  • Evita comidas ultraprocesadas, picantes, exceso de grasas y alcohol.

Puedes saber más sobre alimentación recomendada en caso de hemorroides en este artículo de nuestro blog.

Plan general si llevas 3 meses con hemorroides

Si aparecen hemorroides, tanto si es la primera vez como si son recurrentes, es recomendable seguir un plan según la situación:

  • Primeros días – hasta 2 semanas: poner en marcha una rutina de autocuidados más exhaustiva:
    • Baños de asiento después de las deposiciones.
    • Higiene adecuada.
    • Aplicación diaria de pomada antihemorroidal
    • Aumento del consumo de frutas, verduras y cereales integrales.
    • Limitación de las grasas saturadas
    • Limitación del alcohol.
  • Tras 1-2 semanas de autocuidado: Si los síntomas han mejorado con estos cuidados, continuar al menos hasta que desaparezcan completamente. Si no ha habido mejora, pedir cita médica.
  • Semana 4 en adelante: si los síntomas persisten a largo plazo o vuelven de forma recurrente, el especialista puede recomendar procedimientos ambulatorios como ligadura con bandas, escleroterapia o coagulación infrarroja.

Este plan ayuda a marcar un camino claro sobre cuándo seguir con medidas caseras y cuándo dar el paso de acudir al médico. No obstante, te encuentres en la fase que te encuentres, si los síntomas empeoran en lugar de mejorar o aparecen signos de alarma, debes consultar con un médico.

Los signos de alarma que deben preocuparte de forma urgente son los siguientes:

  • Dolor intenso.
  • La presencia de un bulto duro en la zona anal o perianal.
  • Sangrado abundante.
  • Si la zona alrededor del ano se inflama, enrojece o se muestra caliente o dolorosa al tacto.

Tratamientos médicos si las hemorroides persisten

Cuando los cuidados caseros no bastan y las hemorroides se cronifican, los médicos pueden recomendar diferentes procedimientos:

  • Ligadura con bandas elásticas: se coloca una goma que corta el flujo de sangre a la hemorroide, haciendo que desaparezca en pocos días.
  • Escleroterapia: inyección en la hemorroide para reducir su tamaño.
  • Coagulación infrarroja o láser: técnicas rápidas y poco invasivas que buscan cicatrizar las venas inflamadas.
  • Cirugía (hemorroidectomía): reservada para casos graves o recurrentes, cuando otras opciones no funcionan.

La elección dependerá del tipo de hemorroides, su grado y la intensidad de los síntomas.

Tener hemorroides durante tres meses es una señal clara de que tu cuerpo necesita más cuidados o cambiar ciertos hábitos. No hay que normalizar el dolor, el sangrado ni la incomodidad prolongada.

Las medidas básicas —como los baños de asiento, una dieta rica en fibra y el uso de tratamientos locales como la pomada y las toallitas ANSO— pueden ofrecer un gran alivio. Sin embargo, si los síntomas no mejoran, la consulta con un especialista es imprescindible para recuperar cuanto antes tu bienestar y calidad de vida.

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