Las hemorroides de grado 3 son una forma avanzada de hemorroides internas que sobresalen del ano durante la defecación o al realizar esfuerzos, y que solo se reducen si se reintroducen manualmente. En este grado de gravedad, las hemorroides suelen causar molestias intensas como dolor, sangrado, prurito o sensación de bulto anal, afectando significativamente la calidad de vida del paciente.
A diferencia de las hemorroides de grado 2 —que se reducen de manera espontánea tras evacuar—, las de grado 3 requieren intervención manual, y si el cuadro progresa a grado 4, el prolapso se vuelve permanente e irreductible.
En este artículo de ANSO, te explicamos qué son exactamente las hemorroides grado 3, sus síntomas, causas, factores de riesgo, tratamientos más efectivos y los cuidados recomendados para aliviar el malestar y prevenir su empeoramiento.
¿Qué son las hemorroides de grado 3?
Las hemorroides de grado 3 corresponden a un estadio avanzado de las hemorroides internas, en las que el tejido hemorroidal prolapsa (sobresale) a través del ano durante la evacuación o al hacer esfuerzos físicos. A diferencia de los grados iniciales, estas hemorroides no regresan por sí mismas al interior, por lo que el paciente debe empujarlas manualmente.
Este grado de hemorroides implica una afectación moderada-grave, que puede acompañarse de inflamación, sangrado, dolor y prurito anal. Además, es frecuente que se presenten de forma combinada con hemorroides externas, lo que complica el cuadro clínico.
- En las hemorroides internas de grado 1 no hay prolapso, aunque pueden aparecer otros síntomas, como sangrado leve al defecar.
- En las hemorroides de grado 2, el prolapso se reduce espontáneamente tras la defecación.
- En las hemorroides de grado 3, el prolapso se mantiene tras la defecación, pero puede reducirse manualmente.
- En las hemorroides de grado 4, el prolapso es constante y no puede reintroducirse, requiriendo tratamiento quirúrgico.
Hemorroides internas grado 3 vs externas y combinadas
Cuando hablamos de hemorroides grado 3, nos referimos a las internas, pero en muchos casos se observan componentes externos adicionales. Esta combinación puede generar una sensación de masa más grande, irritación cutánea y mayor incomodidad.
Las hemorroides combinadas (internas y externas) suelen requerir un abordaje integral que combine tratamientos tópicos, medidas higiénico-dietéticas y, en algunos casos, procedimientos ambulatorios o quirúrgicos para lograr una mejoría completa y duradera.
Síntomas de las hemorroides grado 3
Conocer los síntomas de las hemorroides de grado 3 es fundamental para poder buscar ayuda profesional, tratarlas de manera específica y evitar complicaciones.
Entre los síntomas más habituales encontramos:
- Protrusión o prolapso visible: el tejido hemorroidal sobresale durante la defecación o al hacer esfuerzos, y el paciente debe reintroducirlo manualmente.
- Sangrado rectal: sangre roja brillante en el papel higiénico, en las heces o en el inodoro.
- Dolor o malestar: especialmente al sentarse, defecar o permanecer mucho tiempo en la misma posición.
- Irritación anal: causada por la dificultad para mantener la zona limpia y seca.
- Picor o prurito anal: derivado de la inflamación y la humedad de la mucosa anal.
- Sensación de masa o “bulto” persistente: que no desaparece completamente tras evacuar.
- Secreción mucosa o humedad: en algunos casos puede provocar manchado de la ropa interior.
Estos síntomas pueden afectar de manera notable la rutina diaria y la calidad de vida, generando molestias físicas y emocionales si no se tratan adecuadamente.
Causas y factores de riesgo de las hemorroides de grado 3
Las hemorroides de grado 3 no aparecen de forma repentina, sino que suelen desarrollarse progresivamente a partir de hemorroides internas más leves. La progresión hacia una mayor gravedad se debe a varios factores que pueden combinarse entre sí.
Entre las causas y factores de riesgo más frecuentes destacan:
- Estreñimiento crónico y esfuerzo al defecar: el aumento de la presión venosa anal favorece la aparición y empeora las hemorroides.
- Sedentarismo o permanecer sentado mucho tiempo: dificulta el retorno venoso y aumenta la congestión local.
- Obesidad y sobrepeso: incrementan la presión abdominal y pélvica.
- Embarazo y parto: los cambios hormonales y la presión sobre las venas pélvicas predisponen a su aparición.
- Levantamiento de peso o esfuerzos repetidos: elevan la presión intraabdominal.
- Predisposición genética: algunas personas presentan una debilidad natural en la pared venosa.
- Envejecimiento: los tejidos de soporte se vuelven más laxos con la edad.
- Dieta baja en fibra o escasa hidratación: favorecen la formación de heces duras y el esfuerzo al evacuar.
- Tos crónica o retención urinaria: aumentan la presión en la zona rectal y anal.
En conjunto, estos factores contribuyen a que unas hemorroides leves evolucionen hasta un grado 3 más sintomático y molesto.
Hemorroides grado 3: tratamientos
El tratamiento de las hemorroides grado 3 dependerá de la intensidad de los síntomas, la respuesta a tratamientos previos y la presencia de complicaciones. En general, se dividen en tratamientos conservadores y tratamientos quirúrgicos.
Tratamientos conservadores o mínimamente invasivos
Estos tratamientos son la primera línea ante hemorroides de gravedad leve y media, o bien una opción para pacientes que no pueden o no desean operarse. Aunque no eliminan por completo las hemorroides, ayudan significativamente a controlar el dolor, la inflamación y el sangrado, y a prevenir futuras crisis.
- Medidas higiénico-dietéticas
- Aumentar la fibra en la dieta: frutas, verduras y cereales integrales para ablandar las heces.
- Beber abundante agua para mantener una buena consistencia fecal.
- Evitar el esfuerzo al evacuar y no pasar demasiado tiempo en el inodoro.
- Realizar actividad física regular: mejora el tránsito intestinal y la circulación.
- Higiene anal cuidadosa: lavar con agua tibia y secar con suavidad después de cada evacuación. Si no es posible, puede ser útil el uso de toallitas higiénicas específicas para el cuidado de las hemorroides, como Ansollitas.
- Evitar permanecer sentado o de pie mucho tiempo: alternar posiciones y realizar pausas activas, como caminar unos minutos o subir unas escaleras.
- Tratamientos tópicos: pomada hemorroidal
Las pomadas antihemorroidales son muy eficaces para aliviar los síntomas en fases agudas. La pomada ANSO está especialmente indicada para calmar la inflamación, reducir el dolor y aliviar el picor, gracias a sus componentes antiinflamatorios y calmantes. Su aplicación diaria en la zona interna y externa del ano durante la fase aguda contribuye a mejorar la comodidad y reducir la irritación.
- Procedimientos ambulatorios en consulta
Cuando los tratamientos previos no son suficientes o las hemorroides vuelven a inflamarse con recurrencia, existen técnicas mínimamente invasivas que pueden realizarse en la consulta:
- Ligadura con banda elástica (banding).
- Fotocoagulación infrarroja.
- Escleroterapia por inyección.
Estas técnicas presentan una recuperación más rápida y menos dolor que la cirugía tradicional, aunque pueden requerir varias sesiones y no siempre evitan la recurrencia.
Tratamientos quirúrgicos
Si las hemorroides grado 3 son muy voluminosas o las técnicas anteriores no ofrecen alivio suficiente, puede ser necesaria una cirugía hemorroidal.
Los procedimientos más habituales incluyen:
- Hemorroidectomía convencional.
- Hemorroidectomía con grapas.
- Técnicas combinadas con preservación del canal anal.
La elección depende del tipo de hemorroides, el tamaño del prolapso y las características del paciente.
Cuidados de las hemorroides de grado 3
Además del tratamiento médico, algunos cuidados ayudan a reducir el malestar y prevenir recurrencias:
- Higiene anal suave: lavar con agua tibia y secar sin frotar. O bien el uso de toallitas húmedas específicas (Ansollitas), que limpian, calman y protegen la piel anal.
- Dieta rica en fibra y buena hidratación: para mantener heces blandas.
- Evitar esfuerzos al evacuar y no retener las ganas.
- Ejercicio ligero y cambios de postura frecuentes.
- Uso de pomada antihemorroidal después de la defecación para reducir inflamación y picor.
- Ropa cómoda y transpirable.
- Acudir al médico si aparecen signos de alarma como sangrado, dolor persistente, inflamación o fiebre.