Banding hemorroidal: Qué es y ventajas de esta técnica

Última actualización realizada en 20/04/2024 por Antonio Mimoso López

Antonio Mimoso López - Médico esp. Medicina Familiar y Comunitaria - Nº colegiado 54436

Me apasionan las ciencias, en especial las ciencias de la salud. Este es el motivo por el cual hice mi camino formativo primero cursando Enfermería y posteriormente Medicina.

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La ligadura con banda o “banding” hemorroidal es una de las técnicas más usadas para eliminar las hemorroides, ya que se trata de un procedimiento simple, seguro y efectivo.

En pocas palabras, esta intervención consiste en colocar alrededor de la base de la hemorroide una pequeña banda elástica que cierra y comprime la dilatación venosa, de forma que la ocluye y obliga así al tejido a cicatrizar. Con esta técnica, la hemorroide se contrae y cae por sí sola en unos pocos días.

¿Se pueden eliminar las hemorroides sin cirugía?

Resolver un problema de hemorroides con un tratamiento depende de muchos factores: el tipo y estado de gravedad de las hemorroides, las características personales de cada paciente, los cambios de hábitos que puedan poner en práctica y cómo responden ante ellos, entre otros. En estados iniciales, es posible resolver un problema de hemorroides únicamente con tratamientos tópicos (como la pomada hemorroidal) y cambios de hábitos que eliminen los factores desencadenantes, como puede ser el estreñimiento. En otras ocasiones, será necesario recurrir a un tratamiento invasivo.

Algunos tratamientos para las hemorroides mínimamente invasivos, como la ligadura o “banding” hemorroidal, permiten eliminar las hemorroides con un procedimiento ambulatorio que solo requiere anestesia local, a diferencia de la hemorroidectomía que es una cirugía que requiere sedación. Estos procedimientos, como la ligadura con banda, que permiten eliminar las hemorroides sin cirugía, son los más habituales.

¿En qué casos se recomienda el banding hemorroidal?

La ligadura con banda está indicada para el tratamiento de las hemorroides internas sintomáticas cuando los tratamientos conservadores y el cambio de hábitos no ha dado resultado.

En general, se recomienda esta técnica por encima de otras más invasivas como alternativa si se requiere un abordaje quirúrgico de las hemorroides, ya que la recuperación es más rápida y menos dolorosa. Pero, además, está especialmente recomendada en caso que el paciente tenga contraindicaciones para otro tipo de cirugías, como por ejemplo un mayor riesgo de eventos asociados a la sedación.

Por otra parte, aunque el “banding” o ligadura con banda es una técnica mínimamente invasiva, no está exenta de contraindicaciones. No se recomendaría en caso de:

  • Trombosis aguda.
  • Proctitis o colitis activa.
  • Prolapso rectal significativo.
  • Absceso perirectal.
  • Cáncer rectal.
  • Coagulopatía.
  • Inmunosupresión.
  • Infección anorectal.
  • Pacientes en tratamiento con anticoagulantes.

Finalmente, esta técnica no estaría recomendada en pacientes con hemorroides de grado IV o fisura anal concomitante, ya que en estos casos será más recomendable realizar una hemorroidectomía.

¿Cómo es el procedimiento del banding hemorroidal?

El “banding” o ligadura con banda para las hemorroides se puede realizar bajo anestesia local, aunque en función de la complejidad del caso se puede recurrir a sedación. En este último caso, será necesario ayunar las horas previas a la intervención.

Previamente a la intervención, se preguntará a los pacientes acerca de los medicamentos que toman y se trazará un plan de cara a la operación, ya que algunos medicamentos, como los antitrombóticos o antiagregantes, aumentan el riesgo de sangrado.

Una vez el paciente está preparado y anestesiado, el especialista utilizará un anoscopio para acceder a la zona rectal. A continuación, procederá a colocar cuidadosamente una pequeña banda elástica en la base de cada hemorroide a tratar, en una zona del tejido insensible (sobre la línea dentada). El objetivo es ocluir la hemorroide, impidiendo el paso de sangre e induciendo la cicatrización del tejido. 

El procedimiento se realiza habitualmente en unos pocos minutos, y el paciente puede regresar a casa en el mismo día. Esta técnica permite que la hemorroide desprenda por sí sola en un plazo de 2 – 7 días.

Postoperatorio y posibles complicaciones

La recuperación es rápida, con una baja tasa de complicaciones. La complicación más habitual es la aparición de dolor en la zona tratada en las horas posteriores a la intervención, que se podrá tratar con analgésicos de uso común. En ocasiones, también pueden aparecer leves sangrados que se resuelven por sí solos en unos pocos días.

En cuanto a las complicaciones más graves, que aparecen con muy poca frecuencia, se encuentran la hemorragia y la sepsis. Por eso es muy importante consultar inmediatamente si aparece sangrado anal abundante y/o fiebre, dolor intenso o inflamación en los días posteriores a la intervención.

En cuanto a los cuidados postoperatorios, son muy sencillos. El especialista que lleva a cabo la intervención prescribirá una dieta rica en fibra y líquidos, así como suplementos ablandadores de las heces para facilitar las evacuaciones durante la recuperación. Además, también se desaconseja levantar pesos durante una semana tras la intervención.

Ventajas del banding hemorroidal

El banding hemorroidal tiene una tasa de éxito de entre el 70 % y el 97 %. En diversos estudios (ver referencias 2 – 5), esta técnica a demostrado una menor tasa de recurrencia (reaparición de las hemorroides) que otras técnicas mínimamente invasivas, como la escleroterapia. No obstante, su éxito depende en gran medida de la experiencia de cada centro o profesional con las diferentes técnicas, por lo que la recomendación del profesional que llevará a cabo el procedimiento debería ser clave para decidir el abordaje de cada caso.

Proceso para realizar el banding hemorroidal

El primer paso para acceder a este tipo de tratamientos es la valoración por parte del médico de familia, que llegado el caso derivará a cirugía de aparato digestivo en función de sus sospechas clínicas. En caso de contar con una mutua privada, se puede solicitar cita directamente con los servicios de cirugía.

Estos especialistas solicitarán una serie de pruebas que les permitirán realizar un diagnóstico exacto. Es decir, confirmar la presencia de hemorroides internas y si existen o no otras enfermedades o lesiones anorectales concomitantes. La prueba más habitual a realizar en este proceso es una colonoscopia y una analítica general.

Con la información proporcionada por estas pruebas y junto a otras características del paciente, se realizará la recomendación personalizada de un tratamiento o técnica concreta.

Los procedimientos para tratar las hemorroides internas debe realizarlos un cirujano. Cada profesional se ha entrenado en distintas técnicas, y en función de su experiencia y resultados, puede recomendar unas u otras según el caso.

Fuentes:

  • . https://emedicine.medscape.com/article/1892099-overview
  • MacRae HM, McLeod RS. Comparison of hemorrhoidal treatments: a meta-analysis. Can J Surg. 1997 Feb. 40 (1):14-7. .
  • Kodilinye SM, Kalloo AN. Endoscopic approaches to the management of hemorrhoids. Curr Opin Gastroenterol. 2023 Sep 1. 39 (5):375-380. .
  • Gupta PJ. Radiofrequency coagulation versus rubber band ligation in early hemorrhoids: pain versus gain. Medicina (Kaunas). 2004. 40 (3):232-7. .
  • Jutabha R, Jensen DM, Chavalitdhamrong D. Randomized prospective study of endoscopic rubber band ligation compared with bipolar coagulation for chronically bleeding internal hemorrhoids. Am J Gastroenterol. 2009 Aug. 104 (8):2057-64. .

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