Diferencias entre fistulas y hemorroides

Última actualización realizada en 15/03/2024 por Antonio Mimoso López

fístula anal

Antonio Mimoso López - Médico esp. Medicina Familiar y Comunitaria - Nº colegiado 54436

Me apasionan las ciencias, en especial las ciencias de la salud. Este es el motivo por el cual hice mi camino formativo primero cursando Enfermería y posteriormente Medicina.

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Una fístula anal es un trayecto o conducto anormal, generalmente estrecho y ulcerado, por el que drena un foco infeccioso que aparece entre la piel y el canal anal. Suele ser el resultado de una infección que comienza en una glándula anal y produce secreción y dolor.

La fístula anorrectal y las hemorroides internas son patologías distintas. La primera tiene su origen en una infección de una glándula anal interna. En cambio, las hemorroides internas son venas de la mucosa rectal que se dilatan por exceso de presión. Ambos son trastornos anorrectales, pero los síntomas y, sobre todo, las causas de su aparición son bien distintas.

Diferencias entre fistulas anales y hemorroides

A menudo confundimos fístulas anales y hemorroides, pero se trata de dos patologías distintas. Ambas tienen en común que son trastornos anorrectales que pueden producir mucho dolor en el interior del recto. Al notar los primeros síntomas, dolor en el ano y sangrado, puede ser difícil identificar si se trata de hemorroides o fístula anal. Será el especialista quien tras una serie de preguntas y una pequeña exploración determinará si son hemorroides o fístula en el ano.

A pesar de los puntos en común, su origen, síntomas y tratamiento son diferentes. Veamos:

La principal diferencia es el origen, es decir, la causa que las produce:

  • La fístula anal tiene su origen en un absceso anal que drena espontáneamente a través de la piel cerca del ano.
  • Las hemorroides internas se deben al incremento de la presión en las venas de la parte interior del recto.

A pesar de que los síntomas son similares a nivel superficial, la fístula anal suele ser más dolorosa y excretar pus y sangre. En cambio, las hemorroides internas pueden no cursar ningún síntoma aparte del sangrado ocasional.

Con respecto al tratamiento también vemos diferencias entre fístula anal y hemorroides internas. Los tratamientos para curar una fístula anal suelen requerir intervención quirúrgica tras el drenaje previo del absceso. En cambio, las hemorroides acostumbran a tratarse con pomada rectal para las hemorroides.

¿Qué es una fístula anal?

Una fístula es una conexión anormal entre dos partes del cuerpo, por ejemplo, un órgano o un vaso sanguíneo y otra estructura. En concreto, la fístula anal es un trayecto tubular con una abertura al canal del ano y otra en la piel perianal. La mayoría de las fístulas suelen ser resultado de un absceso anorrectal, producido por una infección.

Fístula anal: síntomas y causas

La fístula perianal o anorrectal es el término médico que se utiliza para definir la conexión anormal que se genera entre el recto y la piel del ano. Suelen ser consecuencia de una infección que se inicia en una glándula anal. Esta infección provoca un absceso rectal, es decir, una cavidad llena de pus en la zona del ano o del recto (última porción del intestino grueso). Existen varios tipos de abscesos dependiendo de la zona en la que se formen, que pueden ser diversas zonas del recto o en la zona perianal.

Un 50% de las personas con absceso anal desarrollan una fístula. E, igual que ocurre con los abscesos, hay varios tipos de fístulas según la zona del recto o del ano afectada:

En cuanto a los síntomas asociados a la fístula anal, los más frecuentes serían:

  • Abscesos anales frecuentes
  • Dolor, hinchazón y enrojecimiento en la zona anal
  • Fiebre, escalofríos y sensación de cansancio
  • Secreción con sangre o pus de un orificio cercano al ano

Con respecto a las causas que provocan una fístula perianal, la más común es el absceso. Sin embargo, hay algunas fístulas que pueden ser resultado de otras patologías como: enfermedades de transmisión sexual, trauma, enfermedad de Crohn, tuberculosis, cáncer o divertículos.

Ante cualquier síntoma de fístula anal, deberemos acudir al médico.

¿Cómo curar una fístula en el ano?

Para curar una fístula anal normalmente es necesaria una operación quirúrgica llamada fistulotomía, que consiste en cortar la piel y el músculo por encima del túnel, para que sane como una cicatriz normal.

Tras la cirugía puede ser necesario un tratamiento de seguimiento, será el médico quien decida las recomendaciones. Por lo general, puede ser conveniente poner la zona afectada en remojo con agua templada y tomar laxantes o ablandador de heces durante unos días.

La mejor manera de prevenir una nueva fístula anal es realizar algunos cambios en el estilo de vida como llevar una dieta equilibrada que incluya fibra, frutas y verduras y alimentos ricos en omega 3, omega 6 y vitamina C; realizar ejercicio físico de forma regular, y mantener una hidratación diaria adecuada.

Fuentes:

  • https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/trastornos-gastrointestinales/trastornos-anales-y-rectales/f%C3%ADstula-anorrectal?query=f%C3%ADstula%20anal.
  • https://fascrs.org/patients/diseases-and-conditions/a-z/absceso-anal-y-la-fistula.
  • https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/anal-fistula/symptoms-causes/syc-20352871.

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